Hacienda contabiliza siete compañías de ‘motosharing’, con 3.000 unidades repartidas por las calles de la capital.

El Ayuntamiento de Valencia prepara una tasa municipal para los nuevos vehículos de uso compartido que funcionen en la capital, ha anunciado este lunes el concejal de Hacienda, Ramon Vilar. La ordenanza fiscal regulará el funcionamiento de servicios como el motosharing, las bicicletas eléctricas, los patinetes o el coche eléctrico.

La ordenanza prevé cobrar entre los 70 euros anuales de una bicicleta eléctrica a los 960 de un coche. Esta nueva tasa se aplicará también a los vehículos turísticos segway (35-40 euros por unidad) y tuk tuk (100 euros), además de a patinetes (80 euros), ciclomotores (76 euros) y motos eléctricas (82 euros).

«No hay afán recaudatorio, solo queremos regular esta nueva movilidad que se desarrolla en las calles de la ciudad», ha subrayado Vilar, cuyos servicios de Hacienda han detectado hasta la fecha siete compañías de ciclomotores y motos eléctricas de uso compartido, con más de 3.000 unidades desplegadas por la capital.

La ordenanza fiscal -que tiene que ver con la ocupación de la calle para explotar un negocio- será complementaria a la de movilidad -cuyo plazo de alegaciones concluye hoy- y establecerá qué vehículos pueden usarse, en qué condiciones y con qué características. Hacienda se ha entrevistado en los últimos meses con más de 30 compañías de sharing.

Vilar ha destacado que los precios de la tasa son estimados y podría darse una modificación al alza de no más del 10% y ha agregado en que el marco común para todos ellos será la exigencia de que tengan cero emisiones y que la flota auxiliar sea al menos híbrida.

El edil ha asegurado que han realizado todos los estudios de precio de ocupación por metro cuadrado de la vía pública de la misma forma que se cobra una tasa por mesas y sillas, por cajeros o por metros lineales de vados.

La tasa entrará en vigor cuando se tramite y tengan registro de «a quién cobrarla», ya que hasta el momento no existe un registro de operadores de este tipo de servicios, aunque han «detectado» siete compañías de alquiler de motocicletas eléctricas, con unas 3.000 unidades en la calle.

El concejal ha destacado que estos nuevos vehículos de movilidad son un «fenómeno, que ha venido a quedarse y evolucionará rápido», por lo que ha insistido en que la Administración, que habitualmente es «lenta», debe «ponerse las pilas».

Los datos sobre la implantación en las ciudades de estas nuevas fórmulas de movilidad apuntan a una reducción de los vehículos particulares en circulación. Por ejemplo, la tasa de sustitución de una moto eléctrica de uso compartido indica que en un año retira tres unidades privadas. En cinco años, la retirada asciende a cinco unidades «por lo que reduce la contaminación«. concluye Vilar.